lunes, 23 de enero de 2012

La gente que no se lava...

Estoy frita de la gente que pasa olímpicamente de los desodorantes, duchas y parafernalias para oler bien. Frita de tener que aguantar olores nauseabundos en los ferrocatas catalanes y fingir que está todo bien, que no me afecta...

¿Acaso no se podrían multar estas actitudes incívicas de gente que se cree que no poner desodorante es trendy, new age y supercool mientras tú, viajero ingenuo, intentas desesperadamente encontrar la manera más discreta y natural de meterte los dedos por la nariz para impedir que semejante tufo afecte a tus ventanas nasales...?

O a tu vida.

domingo, 22 de enero de 2012

Porque hoy es sábado...


Ya lo decía Vinicius de Moraes en una de sus canciones...Porque hoy es sábado... Y todo vale... Divinos sábados por la mañana en los que no necesitas ponerte un despertador que te recuerde que tienes que ir a trabajar, en los que puedes desayunar tranquilamente sin prisa disfrutando de una buena película o de un capítulo de tu serie favorita, en los que puedes ir a pasear por la playa y disfrutar de un fabuloso día de sol en pleno mes de enero... Sábados sin prisas, sin timings, sin urgencias. El placer de no hacer nada, de no pensar en nada... Nadie que te espere, nadie con quien hablar, el teléfono apagado.... Una cita a ciegas con la vida....Qué respiro y qué gusto!

jueves, 12 de enero de 2012

Volver a casa...

Me fuí de casa con 23 años y ya tengo 34... Estas Navidades, cuando volví a mi casa de Paris, en ese piso enfrente de la Torre Eiffel en el que viví durante 23 años feliz con mis padres y mis hermanos, tuve la extraña sensación de que se había cerrado un largo paréntesis. Me dí cuenta por primera vez que echaba de menos mi casa. Mi casa en Barcelona. Y que las comparaciones se hacían en detrimento al hogar donde crecí. Que sin quererlo ni darme cuenta, de una forma insidiosa y sutil, me había ido forjando a lo largo de todos estos años y de unas 15 mudanzas, una casa propia, un hogar con vistas al mar. De la casa de la infancia he pasado a la de la edad adulta. Entre medio, recuerdo muchos lugares, muchos viajes, muchos amigos, muchas aventuras y de repente.... Un lugar mío. Sólo mío. Un recoveco en medio de la gran ciudad. Y una gran alegría. Me gusta mi casa. Mi rutina. Y mi vida.

miércoles, 11 de enero de 2012

Being myself....

La semana pasada, descubrí la fabulosa serie canadiense "Being Erika". Se trata de una chica de 32 años que decide emprender una terapia para entenderse mejor y cambiar ciertos aspectos de su vida. Gracias a los superpoderes de su no menos super terapeuta, Erika puede volver al pasado y rectificar todo aquello de lo que se arrepiente.
En el capítulo de hoy, Erika vuelve al pasado para intentar salvar a su hermano Leo. Leo tiene 21 años cuando muere quemado en un granero mientras se fuma un peta. Erika y su familia dormían en la casa de al lado y cuando se quisieron dar cuenta, ya era demasiado tarde. Leo ya había muerto y desgraciadamente esas cosas no se pueden cambiar...incluso en la pequeña pantalla. Incluso Erika.
Me he emocionado mucho con este capítulo y es que también tengo un hermano. Y una hermana. Esto me hizo pensar en lo duro que tiene que ser perder a un hermano, ese ser con el que compartes padres, primos, tíos, hogar, esa persona con la que creces, te ríes y peleas, esa alma gemela con la que basta una mirada para saber si está bien o mal. Mis hermanos son muy diferentes pero los quiero a los dos por igual. Ni más ni menos. Para mí, son dos personas muy especiales. Dos seres puros en su esencia y en su relacion al mundo, dos miradas ingenuas y transparentes. Creativos por naturaleza y anticonformistas sin querer. Niños grandes que siguen disfrutando jugando y leyendo cuentos. Dos personas a las que quiero muchisimo y a las que no me imagino un día no tener a mi lado.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Sentirme culpable...

"¡Deberías estar fuera disfrutando del día tan bueno que hace! ¡O quizás de compras renovando tu vestuario un tanto anacrónico! ¡O quizas podrías ir a ver una exposición, parece ser que la del CCCB está muy bien! ¿O porqué no quedas con aquel viejo amigo al que hace tanto tiempo que no ves? ¿Y si te pusieras a pintar, a dibujar, a leer un libro? Aunque también podría salir a pasear, a sacar fotos,a comer algo diferente, a ver qué se cuece por la ciudad..."
Sin embargo, decido quedarme en casa con el pijama de cuadros, la manta y la perspectiva de pasar la tarde viendo peliculas pasteleras, facilonas y sobretodo americanas.....
Hoy me despido de la ciudad y de esos 1000 planes que me rondan la cabeza y decido dejar de sentirme culpable por no hacer nada.

Nada de nada, sí señor...

martes, 1 de noviembre de 2011

Ciertos bodrios franceses.

Estoy frita de esas peliculas francesas engalardonadas por la crítica que resultan ser un auténtico bodrio, una sucesión de acontecimientos y diálogos absurdos e incoherentes que se quieren y se creen profundos y originales. Frita de ver actores sobreactuar en medio de situaciones surrealistas con las que ningun ser humano cuerdo dignaría identificarse. Frita de tanto director egolatra y guiones enrevesados. Y es que donde este una buen pelicula americana de domingo por la tarde que se quiten todos estos tostones insufribles.
La boda de mi mejor amiga versus la fidelidad de Zulawski....

Las dos son malas. Una lo sabe, la otra ni se lo imagina...

lunes, 31 de octubre de 2011

Barcelona


Ok, Barcelona es un producto, un parque temático, un nido de guiris, de hoteles, pensiones, rutas turísticas, reclamos publicitarios.
Una puta de lujo dicen algunos por ahí...
Barcelona huele mal, piensa en verde y presume demasiado.
Los alquileres están por las nubes, los salarios son una p.... mierda, los pisos llenos de cuquis, el ocio caro, los catalanes dificiles de acceso.
Y, sin embargo....
Amo esta ciudad con todas mis fuerzas. Amo sus calles, sus bares, sus restaurantes, la Plata, el Sincopa, la Leo, el passeig de Gracia, la Rambla, el Raval. Amo su ambiente internacional, cosmopolita y a la vez tan catalán, amo su metro, sus autobuses, la facilidad para quedar con la gente, los encuentros casuales, las distancias cortas, los horarios amplios, la libertad de movimiento, la playa, el mar, la montaña, el Tibidabo. Amo el bullicio constante de sus calles, sus museos, sus granjas, sus cines, sus modernos, su look, su esencia, su estética, el sentimiento de estar casi siempre de vacaciones...
9 años viviendo aquí y sigo sintiendo, cada vez que bajo al centro, esa excitación previa a las primeras citas. 9 años de un romance que parece no acabar y que cada día se renueva con más fuerza, con más ilusión y con más seguridad...La seguridad de haber encontrado MI lugar en el mundo, mi mejor corazonada...la más fiel de todas...
Olé mi Barna!